Ángel

Abrió los ojos y la luz le inundó. Se acercó a aquel que en tantas vidas había sido de su propia sangre. Su maestro la guiaba por aquellos caminos circulares que recorrían su mundo.
La luz los guiaba y algún día podría unirse a ella y romper así su ciclo. Su maestro al igual que otros había roto el ciclo muchas vidas atrás, pero eran necesarios para guiar al resto y de vez en cuando volvían al flujo de lo que todos llamaban "vida".

A veces ella se preguntaba si su vida era menos real cuando no se encontraba en el flujo. Su maestro, al ver en su interior siempre le respondía lo mismo:

"La vida jamás termina si ya ha nacido una vez"

Su mundo guardaba todos los anhelos y sueños incompletos y protegía a muchos de lo que su maestro llamaba "la pérdida"
El estado más corrupto del alma, cuando la oscuridad supera a la luz y ésta queda prisionera a la espera de un nuevo maestro.
La raza humana era de las pocas que podía entregar maestros o perdidos casi por partes iguales y ella quería superar su propia barrera.

Entonces perdió sus alas y cayó al mundo. Y buscó la luz, pero en este mundo están encerradas entre sombras y los perdidos superan a los maestros. Entonces su maestro le habló y le otorgó la luz... Pero se marchó.

Decidió entonces aguantar y soportar los golpes que el nuevo mundo le daba.
Luchaba y luchará para al final ganar de nuevo sus alas. Vivirá, para al final romper el ciclo y guiar a otros.

Y la luz estará más cerca para iluminar a los perdidos y librarles de su prisión.


Para uno de los ángeles de mi vida.

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